Entrenamiento eficaz de golf


Si analizamos nuestros entrenamientos posiblemente nos percataremos de que destinamos la mayor parte de nuestro tiempo de entrenamiento a la parte del juego que más dominamos. Este tipo de entrenamiento no es un entrenamiento eficaz pues practicamos la parte que más dominamos y dejamos de lado aquella parte del juego donde más golpes perdemos.

Si somos pegadores dedicaremos una parte sustancial de nuestro tiempo de entrenamiento a pegar golpes largos y deleitarnos con el vuelo de la bola e incluso corrigiendo pequeños defectos que advertimos en nuestro swing. Si por el contrario somos buenos pateadores nos verán gran parte del tiempo en el green de prácticas ejecutando putts largos y cortos y entreteniéndose con esa parte del juego que tanto nos gusta.

Ahora bien, pocas veces veremos al pateador dedicando la mayor parte de su tiempo al juego largo e intentando mejorar en distancia y dirección. De la misma forma, será difícil ver al pegador dedicando una sesión completa a practicar el putt o el approach.

Y ahora imaginemos la mejoría que obtendrían tanto el pegador como el pateador si dedicaran su tiempo a la parte que menos dominan. Si el pateador se fuera al campo de prácticas a dar bolas durante los próximos 20 días de entrenamiento y tomara alguna clase de swing para corregir errores mejoraría sustancialmente su juego largo. De igual modo, si el pegador tomara alguna clase de putt y dedicara sus próximas clases a mejorar su putt con entrenamientos exclusivos y sistemáticos en el green de prácticas, nadie duda de ambos mejorarían.

Y ahora pensemos en nuestro juego, en nuestra parte del juego favorita, en la que dominamos, y pensemos en el tiempo que dedicamos al entrenamiento de dicha parte del juego. Es decir, realicemos el mismo análisis que hemos realizado para el pateador o el pegador. ¿Intuyes hacia donde debes destinar los próximos entrenamientos? Todos sabemos de nuestros defectos y nuestras virtudes y la parte del juego que más mejora necesita.

Nuestra propuesta: contacta con el profesional de tu club, plantéale un plan de entrenamiento para tu peor parte del juego que se adapte a tu tiempo habitual de entrenamiento y solo queda llevarlo a cabo. Los resultados serán evidentes. ¡Garantizado!