Golf con viento

golf con viento

Jugar a golf con viento se convierte muchas veces en un calvario porque no somos capaces de llevar la bola al green. Pero a la vez se convierte en una gran satisfacción cuando conseguimos que el viento envuelva la bola y la deje en el lugar que previamente hemos pensado.

Claves para jugar a golf con viento

Las claves para jugar a golf con viento son sencillas: primero calma, las jornadas de viento no son precisamente días apacibles que inviten a la relajación por lo que necesitamos una dosis alta de paciencia.

También se precisa observación, ya que debemos precisar la dirección del vienta tanto al inicio de la jornada como en cada hoyo. No nos olvidemos que en el golf cada hoyo se juega en dirección ha un punto cardinal diferente, por lo que la dirección del viento cambiará en cada hoyo.

Asimismo necesitamos imaginación, pues no es fácil adivinar la dirección hacia la que debemos golpear la bola de forma que el viento la lleve hacia la calle.

Precisamos confianza, ya que en muchas ocasiones debemos apuntar fuera de la calle con el consecuente mar de dudas que ello supone.

Además, a medida que vayamos jugando más hoyos iremos supliendo la imaginación por experiencia, ya que cada hoyo jugado nos va dando mas información sobre cómo jugar el siguiente hoyo, si el viento llevará nuestra bola hacia la derecha, hacia la izquierda, si empujará la bola o mas bien impedirá su avance.

La Capacidad de adaptación es la clave para hacer de estos días desapacibles una experiencia inolvidable.

Todos hemos pasado por días en los que, tras varios fueras de limites porque el viento nos lleva la bola, de repente decidimos dar un golpe en dirección al viento, presa de nuestra propia impotencia, e increíblemente nuestra bola, haciendo una curva maravillosa, vuela hacia nuestro objetivo.

¿Quién ha dicho que jugar con aire no es divertido? Con un poco de reflexión, un poco empeño y un poco de suerte, un día de viento es un día perfecto para jugar al golf. Como siempre está en nuestras manos.