Las maderas de calle

Las maderas de calle deben su nombre al material con el que fueron fabricadas en sus inicios a pesar de que hoy en día prácticamente no se utiliza la madera en la composición de estos palos de golf.

Dentro de la bolsa de un jugador, las maderas de calle son los palos con los que más distancia se consigue ya que su diseño impide que la bola tome efecto de retroceso y sus varillas son las más largas. Con ello se obtiene mayor velocidad en la cabeza del palo y por ello se envía la bola más lejos.

Maderas de calle

¿Cuántas maderas de calle se llevan en la bolsa?

El número de maderas de golf en el conjunto de palos de golf de un jugador depende de las preferencias de éste. No todos los jugadores llevan el mismo número, hay quien únicamente lleva el driver o madera 1 y una madera y sin embargo utiliza el hierro 1 o hierro 2 que habitualmente no son utilizados por la mayoría de jugadores. Sin embargo, lo habitual es llevar en la bolsa la madera 1, la madera 3 y la madera 5.

¿En qué se diferencian las maderas de calle?

La denominación de madera 1, madera 3, madera 5 deriva de los juegos de palos que se comercializan. Lo habitual es que el driver sea de 11,5° o inferior, la madera 3 tenga aproximadamente 15° y la madera 5 tenga del orden de los 19°.

Pero no debemos olvidarnos que existen las maderas 2, 4, 6, 7, … En definitiva, hay tantos palos de golf como uno quiera imaginarse y debemos empezar a pensar más en las que son aptas para nuestro juego y menos en el número con que graben dicho palo de golf.

Si uno está pensando en comprar nuevas maderas de golf nuestra recomendación es que se ponga en manos de un buen profesional que le asesore sobre los palos de golf que más le convienen, ya que dependiendo de nuestro swing puede ser más recomendable usar un híbrido en vez de la madera 5 o incluso dejar de usar hierro 3 y jugar dos maderas y un híbrido, …

¿Cuales debemos elegir?

En definitiva hay que buscar aquellas maderas de golf que eviten que tengamos “huecos” en las distancias que obtengamos con nuestros palos de golf. Lo que no es aceptable es que entre el último hierro de nuestra bolsa y las flamantes y modernísimas maderas de última adquisición haya una diferencia de 50 metros y sin embargo entre las dos maderas no consigamos más de 10 metros de diferencia.

Debemos ajustar los palos a nuestras distancias, no al contrario, y para eso se diseñan maderas de calle con distintas longitudes de varilla (además de distintos grados de torsión) y distintos ángulos de inclinación para poder adaptar los palos de golf a nuestras necesidades.

Hasta aquí no hemos hablado en absoluto de marcas ni modelos, pues no está en nuestro ánimo decantarnos por ninguna en especial. Lo importante es que el material que compremos se adapte a nuestro swing y no intentar adaptar nuestro swing a unas maderas de una determinada marca.

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