Dar bolas en golf no significa ir dando a todo el que pase por tu lado una bola de obsequio. Dar bolas llamamos al hecho de golpear bolas en el campo de prácticas. Por ello, más que dar bolas deberíamos decir tirar bolas o entrenar.

¿Para qué dar bolas?

El swing de golf no es un movimiento que se realice de forma habitual ya que en cualquier otro deporte o en cualquier otro ámbito de la vida no se realiza un movimiento similar. Es por tanto un movimiento al que el cuerpo no está habituado. Por ello, se hace necesario practicarlo de forma que el cuerpo se habitúe a realizarlo de forma automática.

¿Cuántas veces te has atado los cordones del zapato sin reparar que lo estabas haciendo? Podemos hablar y mirar para otro lado mientras nos atamos los cordones de los zapatos y eso se debe a la memorización de dicho acto. Nuestro cuerpo no tiene que prestar cuando nos atamos los zapatos, es un movimiento digamos “automático”. Cuando damos bolas pretendemos hacer lo mismo, habituar al cuerpo a realizar una tarea de forma automática.

¿Dónde dar bolas?

Dar bolas se hace siempre en la cancha o campo de prácticas. Por eso cada campo de golf tiene su cancha de prácticas e incluso algunas tiendas también disponen de un pequeño recinto para esta misión.

¿Cada cuanto tiempo dar bolas?

Nuestro tiempo es limitado y no todos tenemos la misma disponibilidad para poder acercarnos al campo de golf. Por ello, más que hablar de cuantas veces a la semana ir a dar bolas debemos plantearnos cada cuantos partidos ir a dar bolas. Y en este sentido, deberíamos ir tanto o más a la cancha de prácticas a dar bolas que al campo a jugar.

Algunos jugadores veteranos pensarán, con una sonrisa en los labios, que cumplen esta máxima, ya que cada vez que salen al campo juegan un cubo de bolas de calentamiento en la cancha de prácticas. Pero no, no hablamos del calentamiento para la partida del domingo, hablamos de ir a la cancha de prácticas y entrenar la posición, el finish, la bajada o el impacto de la bola. Empezar por buscar nuestros defectos y con movimientos reiterados conseguir corregir aquello que hacemos mal.

Ni qué decir tiene que tras una clase de golf con un profesor debemos practicar lo aprendido en la cancha de prácticas en 2 o 3 sesiones de entrenamiento, haciendo hincapié en aquello que hemos corregido de forma que se memorice en nuestro swing habitual.

portería del puttLlamamos portería del putt a la figura formada por 3 palos que rodean el hoyo y nos sirven para limitar la zona donde deben quedar las bolas que pateamos. Es un ejercicio perfecto para evitar que nuestros putts no lleguen al agujero.

En muchas ocasiones los jugadores patean con muy buena dirección pero sus putts de forma recurrente se quedan cortos, de forma que nunca embocan los putts. Además, si conscientes de su defecto deciden imprimir más potencia al golpe resultan putts con demasiada fuerza que se pasan mucho del agujero.

 

Dinámica del ejercicio de la portería del putt

portería del puttEl ejercicio de la portería del putt consiste en patear con varias bolas desde una distancia de 3-4 metros con la intención de embocar la bola en el hoyo.

Basamos este ejercicio en el hecho de que si no llegamos al agujero, si nos quedamos cortos de fuerza, no meteremos la bola en el agujero.

Si no llegamos, no embocamos

A partir de aquí el ejercicio cobra sentido, ya que no solo puntúan las bolas que embocamos sino aquellas que sobrepasan el hoyo sin llegar a tocar los palos que forman la portería, es decir, aquellos putts que al menos han llegado al hoyo.

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