Terminar el golpe: mejorar el swing

En muchas ocasiones jugando mi partida observo expresiones similares que se repiten de forma reiterada y que inducen a error. ¿Quién no ha oído la expresión “He fallado por no terminar el golpe“? Esta expresión, es la excusa, el paño de lágrimas para explicar un mal golpe. Oigo esta expresión muchas veces y todos damos por sentado que es así.

Fallar por no terminar el golpe es una expresión habitual entre los jugadores con Slice. Analicemos la realidad de la expresión y veamos cómo corregir el swing para terminar el golpe.

¿Qué quiere decir no terminar el golpe?

En el swing de golf correctamente realizado, cuando golpeamos la bola, lo hacemos con los brazos extendidos. Posteriormente, en el follow through ,el palo tiende a separarse del cuerpo. Así nuestros brazos no pueden estirarse más, necesariamente estamos obligados a girar sobre nuestro cuerpo hasta terminar en la posición de finish. Eso sería la traducción de “terminar el golpe”.

terminar el golpeGráficamente es como el golpeo de un tenista desde el fondo de la pista. Una vez que impacta la bola necesariamente el movimiento termina en un giro sobre el cuerpo. En ese típico golpeo circular el tenista girará hasta conseguir parar el movimiento de la raqueta.

No pensar en el golpe

Terminar el golpe no lo hacemos de forma consciente, es la única forma posible de parar el golpe de golf. Si imprimimos velocidad al palo hasta hasta que golpeamos la bola, sería imposible parar el golpe sin hacer el finish. Pero ¿Qué pasa si hacemos un movimiento de fuera adentro? En este caso físicamente resulta imposible terminar el golpe. La trayectoria del palo no tiende a ir hacia la posición de finish.

Si tenemos que definir gráficamente el swing de golf bien realizado sería parecido al movimiento de un atleta lanzador de martillo. Quizás es algo exagerado pero se parece. Este atleta gira el martillo (una bola atada a una cuerda) casi en un plano horizontal respecto al suelo tomando como eje su propio cuerpo. Al menos, el ángulo del brazo de giro no supera los 45 grados respecto a la horizontal. Si tuviera que parar el movimiento de forma brusca terminaría en una posición parecida a la del finish de golf. Imaginemos ahora que dicho lanzador hiciera el movimiento en un plano vertical sobre la horizontal. Si fuera así, su cuerpo no sería el eje de giro sino que serían los brazos los que actuarían como eje de giro del martillo. Por tanto, no podría parar el martillo terminando en la posición de finish, le resultaría imposible. No podría terminar el golpe.

¿Cuál es la solución a no terminar el golpe?

Esta explicación, aunque es un poco exagerada, nos sirve para analizar lo que le ocurre al jugador de Slice. El jugador de slice no puede terminar el golpe, le resulta imposible ya que el movimiento del palo de fuera hacia adentro le impide terminar en la posición de finish. Sin embargo, seguimos y seguiremos oyendo esta expresión muchas veces y seguimos viendo a jugadores empeñándose en terminar el golpe. Es más incluso se enfadan con ellos mismos por no terminar el golpe.

La solución se basa no en estudiar el finish sino en estudiar el backswing y el downsing, es decir, en corregir el slice. Dicho de otra forma, corregir el defecto fundamental del slice, que no es otro que un movimiento de fuera hacia adentro. Si conseguimos corregir el defecto del slice terminaremos con el problema de no terminar el golpe.

Fíjate: no terminar el swing es un perfecto chivato para darnos cuenta de que no hemos realizado correctamente el golpe. No es un objetivo en si mismo, no debemos buscar terminar el golpe sino que el objetivo de nuestro análisis queda mucho más atrás, en el backswing, antes de haber golpeado a la bola.

 

Por Categoria: Sin categoría

Escribe un comentario en Terminar el golpe: mejorar el swing